23 Abr El espejo de Cassie Howard
Por Pau | 23 de abril 2026

El espejo de Cassie Howard
¿Por qué nos duele identificarnos con «Purple Lace Bra»?
El espejo de Cassie Howard
¡Bienvenidas a «Charlemos»! Hoy estreno esta sección y quería empezar con algo que me lleva rondando la cabeza desde que escuché «Purple Lace Bra» de Tate McRae. Hay una frase que se me clavó: «You only listen when I’m undressed» (Solo me escuchas cuando estoy desnuda). Y automáticamente, mi mente se fue a ella: Cassie Howard.

Hay algo de lo que no hablamos lo suficiente, confundimos la feminidad y la seguridad propia con la sensación de gustarle a un hombre. Yo misma lo admito, muchas veces me he sentido insegura por la opinión de ellos. Llegas a un punto en el que piensas que tu valor depende de lo que opine un ser masculino. Eso es la validación masculina (o male gaze) pura y dura, y es una cárcel de cristal.
Todo el mundo dice que «odia» a Cassie en Euphoria. Pero, seamos sinceras, mucha gente odia a Cassie mientras escucha en bucle canciones como «Purple Lace Bra». Y para mí, esto es una reacción en cadena. No odias a Cassie, te ves a ti misma en ella, y eso te asusta.
La evolución de Cassie era necesaria. Es una chica a la que no solo los hombres, sino su familia y sus amigas, han valorado principalmente por su físico. Hay personas que crecen sabiendo que son guapas y otras que crecen sintiendo que no encajan en el canon (aunque la belleza sea relativa y eso sea lo bonito).
Pero el problema real son las que crecen sintiéndose deseadas. Sabes que los hombres están contigo porque les gustas, ya sea por quién eres o, peor aún, por lo que representas para ellos. Esa es la realidad de Purple Lace Bra, el miedo a que, si te vistes o dejas de ser ese objeto de deseo, te vuelvas invisible.
A veces, el miedo a decirle a un hombre que no estás interesada o que tienes pareja no es timidez, es miedo real. Miedo a perder a un amigo, miedo a la reacción o miedo a quedarte sola. Nos han enseñado que nuestra utilidad es ser «el deseo de alguien», y romper ese molde da vértigo.
Entiendo que odies a Cassie por sus decisiones, pero quizás es el momento de dejar de juzgarla y empezar a entenderla. Abrazarla a ella es, en parte, abrazar esa parte de nosotras que alguna vez se puso un «sujetador de encaje morado» esperando que alguien, por fin, se quedara a escuchar.