El tercer álbum de Gracie Abrams ya es nuestro

Por Pau | 17 de julio 2026

El tercer álbum de Gracie Abrams ya es nuestro

Live, Love, Daughter from hell

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El tercer álbum de Gracie Abrams ya es nuestro

Live, Love, Daughter from hell

El tercer álbum de Gracie Abrams ya es nuestro

Live, Love, Daughter from hell

¡Gracie Abrams nos vuelve a hacer llorar!  Después de meses de espera, esta noche por fin se ha estrenado Daughter From Hell, el esperadísimo tercer álbum de Gracie Abrams. Y os lo adelantamos ya, tenemos tantísimo de lo que hablar.

via Gracie Abrams youtube

Gracie nos conoce perfectamente, sabe lo importantes que son los bridges para nosotras y este disco es un festival de ellos de todos los tipos posibles (incluso haciendo mm (humming)). Escucharla nos ha traído los mejores recuerdos de Taylor Swift (por algo Gracie es la  forever Tay Daughter). Eso sí, preparad los clínex porque son muy necesarios. Gracie solo nos ha dado una canción divertida en todo el álbum, dura apenas dos minutos y el resto es un desgarrador viaje emocional.

En líneas generales, el disco me da una vibración mucho más cercana a su EP Minor que a sus dos álbumes anteriores, y eso me encanta. Como no podía faltar, tenemos su dosis de man hater con ‘death wish’, una canción que escribió sobre el ex de una amiga suya tras escuchar los detalles de su relación. En el lado opuesto de la balanza está su faceta más lovergirl con ‘afflictions’, su canción de amor. Hay un detalle que me vuelve loca, cuando canta «I’ll go if you want me to… don’t drop me off», contrasta perfectamente con la personalidad de Gracie. Ella siempre suele ser súper ansiosa en sus relaciones y estamos seguras de que, si no estuviera en su perfecta relación actual con Paul Mescal, la frase habría sido un «I’ll go if you want me to» y punto. Me alegramos de que ya no piense que ella es el problema de todo again.

El productor estrella Aaron Dessner ya avisó de que en este disco Gracie había alcanzado un nivel de lirismo que aún no conocíamos, y ahora entendemos por qué. Las metáforas son increíbles y el concepto del «cuchillo» (the knife) se repite no solo en el tema homónimo, sino en otras dos canciones. Hablando de ‘the knife’, es maravilloso cómo en cada estribillo, justo después de la frase «ruin my life», Gracie va mejorando de forma recurrente lo que dice, comienza con «In the worst way right at the wrong time«, sigue con «Flatten my days and wrecking my nights» y acaba con «Knowing that I’ll be further from fine«.

En ‘humming’ (una de mis favoritas absolutas junto a «mini bar») utiliza una estrategia similar. Comienza describiendo un sueño precioso en el que está enamoradísima, pero cuando se despierta tarda una hora en asimilar la realidad y, al ver el estado actual del mundo, quiere despertarse de esa pesadilla. Habla de querer disfrutar de su juventud y del amor, pero sintiendo la impotencia de ver que el mundo está fatal. Chicas, literalmente chills.

La preciosa imaginary friend (otra favorita donde le ruega a alguien que le diga que no es un fracaso) está coescrita nada más y nada menos que por Paul Mescal. El actor debuta como compositor de Gracie y la canción es preciosa. Por otra parte, su colaboración con Marcus Mumford en ‘What If It’s Right’ me ha dejado sin palabras, sus voces empastan de una forma preciosa. Pero si tengo que elegir una coescritura, esa es ‘mini bar’, compuesta junto a su amiga Audrey. Es un tema divertidísimo y, por desgracia, cortísimo, Gracie realmente no quería que nos lo pasáramos demasiado bien en este disco.

Para las que buscaban drama, ‘men like you’ es la canción definitiva sobre un friendship breakup. Gracie lanza una referencia brutal a su ex-amiga cantándole: «GIRL, I KNOW MEN LIKE YOU», comparando los comportamientos dañinos de su amiga con los patrones tóxicos que ha visto en sus peores exnovios.

Si tuviera que poner una pega, quizás ‘Daughter From Hell’ (el tema que da título al disco) no me ha convencido del todo. No por la canción en sí, que es genial, sino porque por su estructura nos parecía la intro perfecta para abrir el álbum y ha quedado relegada a otra posición. Lo que sí ha clavado a la perfección es ‘cold goodbyes’ como outro. Un cierre precioso que habla de la fama, la presión y de la tentación de marcharse de todo sin decir nada (algo que esperamos que Gracie no haga jamás).