18 May El primer fin de semana de Harry Styles en Amsterdam
Por Pau | 18 de mayo 2026

El primer fin de semana de Harry Styles en Amsterdam
Y un «Leave America» al que ha definido como «spicy«

El primer fin de semana de Harry Styles en Amsterdam
Y un «Leave America» al que ha definido como «spicy«

El primer fin de semana de Harry Styles en Amsterdam
Y un «Leave America» al que ha definido como «spicy«
¡Entre críticas y halagos vuelve Harry Styles! El Together Together Tour ha arrancado este fin de semana. Un tour que ya traía las críticas de casa y que ha sumado aún más después de ver la altura del escenario. Sin embargo, Harry ha cantado algunas de sus mejores canciones (sin Kiwi) y ha corrido MUCHO. Empieza así su «tour» por Europa (bueno, si a Ámsterdam y Londres se le puede llamar Europa).

Este fin de semana ha empezado en Europa el Together Together Tour, la esperadísima vuelta a los escenarios de Harry Styles. Después del Love On Tour , Harry ha vuelto para presentar su último álbum, Kiss All The Time, Disco, Occasionally. Sin embargo, «volver» tal vez no sea la palabra exacta, porque ha pasado de tener 21 fechas en distintos puntos de Europa a concentrarlo todo en solo dos ciudades con fechas repetidas (un formato muy al estilo de Ariana Grande). Eso sí, en vez de hacer mil conciertos en Londres como Ari, ha repartido el pastel poniendo algunas noches en Ámsterdam que, aunque parezca poca cosa, se agradece porque viajar allí es algo más barato (aunque sigue siendo una de las ciudades más caras de Europa).
El tour ya venía arrastrando críticas antes de empezar. Por un lado, la evidente falta de diversidad en los destinos. Pero, por otro, el dolor de cabeza de siempre, el precio de las entradas. Aunque hay tickets más o menos accesibles, los paquetes VIP son de otro mundo. En el caso del paquete Together, el precio alcanza los 800 euros. Para que os hagáis una idea si no estáis acostumbradas a estos precios, eso es el doble de lo que cuesta el VIP de un artista mediano (nivel Tate McRae o Gracie Abrams), con reventas (en el propio Ticketmaster) que ya superan los 900 euros.
Si a esto le sumas los problemas con el diseño del escenario, se entienden todavía más las quejas. El sábado fue el primer concierto y el escenario era gigantesco. Tan grande que el pobre Harry se pasó la noche corriendo de un lado para otro, no me extrañaría nada que se hubiera marcado una maratón en pleno show. El problema real es que la estructura incluía unas rampas y pasarelas tan altas que provocaron que muchísimos fans no pudieran ver prácticamente nada del escenario principal (y sí, entre los afectados había VIPs que habían pagado 400 euros).
Por otro lado, cantó una setlist de lo más variada. Diez canciones del último álbum ( Are You Listening Yet, Taste Back, Coming Up Roses, American Girls, Ready Steady Go, Dance No More, Pop, Season 2 Weight Loss, Carla’s Song, Aperture), 4 canciones de Harry’s House (Music For a Sushi Restaurant, Keep Driving, Matilda, As It Was), 4 canciones de Fine Line (Golden, Adore You, Watermelon Sugar, Fine Line) y la iconíquisima Sign Of The Times.
Curiosamente, en un momento del show Harry preguntó cuántos eran de Ámsterdam y menos de la mitad levantó la mano. Y es que, aunque parezca mentira sabiendo cómo eran las colas back in the day, ahora mismo hay bastantes entradas disponibles en Ticketmaster. Imagino que a muchos les ha resultado imposible costearse el viaje a Ámsterdam o Londres.
Más allá de lo musical, el concierto nos dejó un momento muy potente, un fan gritó «Viva Palestina» y Harry respondió con un firme «Correctly» («Correcto»). Es superimportante que figuras con tanto altavoz mediático se mojen en situaciones así.
