12 Jun Olivia Rodrigo sigue siendo ‘purple’
Por Pau | 12 de junio 2026

Olivia Rodrigo sigue siendo ‘purple‘
el tercer álbum mejora las expectativas del fandom
¡O3 por fin ha visto la luz! Con 13 canciones que en un principio parecían divididas de forma simple entre la felicidad y la tristeza, este álbum conceptual nos prometía un viaje a través de las fases de una relación. Sin embargo, el resultado es muchísimo más complejo. El disco no nos presenta dos perspectivas emocionales, nos presenta a dos Olivias diferentes: la que está en una relación y la que no lo está.

En la primera parte del tracklist nos topamos con «My Way», que narra cómo otra chica intenta quitarle a su novio. Lo brillante de la producción es que, a medida que la confrontación y la pelea se acercan, la voz de Olivia suena cada vez más desatada y furiosa (con una base instrumental fantástica que, curiosamente, evoca esos sintetizadores espaciales al más puro estilo de Rick y Morty, no sé si soy la única que lo oye).
Por otro lado, en la segunda mitad destaca «Expectations», una canción divertidísima que rompe con la atmósfera melancólica. Tiene todo el sentido dentro del bloque de la Olivia soltera, ya que habla con mucha ironía sobre las altas expectativas que se tienen al salir de noche por los bares y la firme decisión de no conformarse con cualquiera.
Como la propia artista confesó recientemente en el podcast PopCast, primero escribió las canciones de amor (probablemente pensadas para ese otro álbum que planeaba). Tras su ruptura con Louis (aunque ahora los rumores apunten a una reconciliación), compuso la segunda parte. Sin embargo, decidió entrelazar matices tristes dentro de los temas felices para, según sus propias palabras, «hacerlo más honesto». Esa decisión es la que convierte al disco en una obra redonda y madura.
«Purple» se corona como el mejor cambio de mitad de disco y confirma que el color morado siempre ha estado presente en la narrativa de Olivia, ya lo dijo en su entrevista con Cosmopolitan, «There’s still some purple in my life»). En este tema, la letra dice: «Your red and my blue. Now I see the world in purple, purple». Si miramos la portada, la mezcla de ese azul y rosa pastel da como resultado el morado característico de su estética. Adjunto prueba.

Además, el tramo final de la canción explica cómo la relación va sumando capas de color hasta llegar al negro total, simbolizando la muerte del romance y funcionando como el puente perfecto hacia el tramo más oscuro del disco.
En líneas generales, el álbum abraza un sonido muy alternativo de los años 90. Esta atmósfera encaja a la perfección con la esperada colaboración con Robert Smith (líder de The Cure) en «What’s Wrong with Me», un tema que ya pudimos escuchar en directo en el Primavera Sound de Barcelona. El disco no teme a las composiciones largas, con cortes que superan los 5 minutos como «Cigarettes Smoke», que ejerce como la outro ideal y la canción más triste del proyecto.
Si hay un tema que me ha dejado descolocada es «Begged». La estrategia de lanzamiento ha sido de lo más curiosa. Tras haberla filtrado ella misma al cantarla en el Saturday Night Live, la versión de estudio final ha llegado sin añadirle el esperado bridge, manteniendo exactamente la misma estructura que ya conocíamos.
Por su parte, el videoclip de «Stupid Song» (una de las grandes joyas del disco) lo es todo. Trae de vuelta a las bailarinas que ya vimos en la estética de vídeos icónicos como brutal, conectando de forma impecable con la imaginería visual de sus dos anteriores álbumes. Si me tuviera que quedar con tres canciones tras la primera escucha del disco serían:«Stupid Song», «Expectations» y «The Cure».
ESTE MES
Por Pau | 12 de mayo 2026

Olivia Rodrigo sigue siendo ‘purple‘
el tercer álbum mejora las expectativas del fandom
¡O3 por fin ha visto la luz! Con 13 canciones que en un principio parecían divididas de forma simple entre la felicidad y la tristeza, este álbum conceptual nos prometía un viaje a través de las fases de una relación. Sin embargo, el resultado es muchísimo más complejo. El disco no nos presenta dos perspectivas emocionales, nos presenta a dos Olivias diferentes: la que está en una relación y la que no lo está.

En la primera parte del tracklist nos topamos con «My Way», que narra cómo otra chica intenta quitarle a su novio. Lo brillante de la producción es que, a medida que la confrontación y la pelea se acercan, la voz de Olivia suena cada vez más desatada y furiosa (con una base instrumental fantástica que, curiosamente, evoca esos sintetizadores espaciales al más puro estilo de Rick y Morty, no sé si soy la única que lo oye).
Por otro lado, en la segunda mitad destaca «Expectations», una canción divertidísima que rompe con la atmósfera melancólica. Tiene todo el sentido dentro del bloque de la Olivia soltera, ya que habla con mucha ironía sobre las altas expectativas que se tienen al salir de noche por los bares y la firme decisión de no conformarse con cualquiera.
Como la propia artista confesó recientemente en el podcast PopCast, primero escribió las canciones de amor (probablemente pensadas para ese otro álbum que planeaba). Tras su ruptura con Louis (aunque ahora los rumores apunten a una reconciliación), compuso la segunda parte. Sin embargo, decidió entrelazar matices tristes dentro de los temas felices para, según sus propias palabras, «hacerlo más honesto». Esa decisión es la que convierte al disco en una obra redonda y madura.
«Purple» se corona como el mejor cambio de mitad de disco y confirma que el color morado siempre ha estado presente en la narrativa de Olivia, ya lo dijo en su entrevista con Cosmopolitan, «There’s still some purple in my life»). En este tema, la letra dice: «Your red and my blue. Now I see the world in purple, purple». Si miramos la portada, la mezcla de ese azul y rosa pastel da como resultado el morado característico de su estética. Adjunto prueba.

Además, el tramo final de la canción explica cómo la relación va sumando capas de color hasta llegar al negro total, simbolizando la muerte del romance y funcionando como el puente perfecto hacia el tramo más oscuro del disco.
En líneas generales, el álbum abraza un sonido muy alternativo de los años 90. Esta atmósfera encaja a la perfección con la esperada colaboración con Robert Smith (líder de The Cure) en «What’s Wrong with Me», un tema que ya pudimos escuchar en directo en el Primavera Sound de Barcelona. El disco no teme a las composiciones largas, con cortes que superan los 5 minutos como «Cigarettes Smoke», que ejerce como la outro ideal y la canción más triste del proyecto.
Si hay un tema que me ha dejado descolocada es «Begged». La estrategia de lanzamiento ha sido de lo más curiosa. Tras haberla filtrado ella misma al cantarla en el Saturday Night Live, la versión de estudio final ha llegado sin añadirle el esperado bridge, manteniendo exactamente la misma estructura que ya conocíamos.
Por su parte, el videoclip de «Stupid Song» (una de las grandes joyas del disco) lo es todo. Trae de vuelta a las bailarinas que ya vimos en la estética de vídeos icónicos como brutal, conectando de forma impecable con la imaginería visual de sus dos anteriores álbumes. Si me tuviera que quedar con tres canciones tras la primera escucha del disco serían:«Stupid Song», «Expectations» y «The Cure».